Beatriz Mato: "La ciudad de las mujeres"

Beatriz Mato: "La ciudad de las mujeres"

Donde hay 4.000 mujeres hay 4.000 novelas de seguro», dijo doña Emilia Pardo Bazán antes de convertirse durante un tiempo en una cigarrera más para después contar la historia de una de esas 4.000. El resultado fue La Tribuna, historia de la literatura española y, a la vez, de la ciudad. Como lo era la propia Fábrica de Tabacos. Cuando en el 2002 se paró su reloj, una parte de la ciudad dejó de latir. Porque aquella fábrica era el corazón femenino de A Coruña. Pienso en todo ello porque mañana tengo una cita con cigarreras jubiladas. Les hablaré de A Coruña, ciudad de las mujeres, programa con el que pretendo hacer una reivindicación histórica del papel de la mujer en la construcción de la ciudad, la única de España en cuyo panteón de ilustres hay más mujeres que hombres. Es algo que nos singulariza respecto a otras ciudades y, en el mundo de la cultura, ser singular es un valor añadido.

Se trata de hacer un reconocimiento a todas aquellas cuyo espíritu pionero y rebelde ha marcado nuestro carácter y cuyos actos nos han servido de inspiración. Pioneras y rebeldes fueron las cigarreras, protagonistas de la primera huelga de mujeres de la historia de Galicia. Y lo fueron, o lo son -afortunadamente, algunas están entre nosotras- María Pita e Inés de Ben, Teresa Herrera e Isabel Zendal, Juana de Vega y Concepción Arenal, Emilia Pardo Bazán y Rosalía, Marcela y Elisa, la portera Irene y Sofía Toro, Sofía Casanova y Mari Luz Morales, María Barbeito y María Wonenburger, Milagros Rey Hombre y Luz Pozo Garza, Carmela Arias y Rosalía Mera… entre muchas otras.

Las primeras acciones de este programa A Coruña, ciudad de las mujeres serán la creación del Museo de la Mujer, la puesta en marcha de un Centro de Estudios y Documentación asociado al museo y la implantación de La Ruta de Mujeres Pioneras. Porque hay más de 4.000 historias que contar, las de mujeres que nos recuerdan que A Coruña debe volver a ser una ciudad orgullosa de sí misma y orgullosa de sus mujeres. No se trata solo de mirar al pasado: esta mirada atrás debe servirnos también como palanca hacia el futuro. Queremos avances reales para las mujeres coruñesas, como en su momento los lograron todas las que he nombrado. Pero tengo muy presente que la ciudad sigue, hoy, llena de mujeres que cada día hacen su propia historia y la nuestra. Y a las que cada día los gobiernos deberían ayudar a colocar en el lugar que les corresponde. Ni más ni menos que un hombre, pero en igualdad.

Quiero que este proyecto lo hagamos entre toda la ciudadanía. Que sea compartido. Por eso me he reunido ya con varios colectivos locales dedicados a la memoria de mujeres ilustres y en breve lo haré con muchos más. Mañana será con unas mujeres de novela.